{"id":76,"date":"2025-10-08T13:26:18","date_gmt":"2025-10-08T11:26:18","guid":{"rendered":"https:\/\/feyjusticia.jesuitas.es\/?post_type=historia&#038;p=76"},"modified":"2026-04-06T11:01:23","modified_gmt":"2026-04-06T09:01:23","slug":"eco_decreto_hospitalidad","status":"publish","type":"historia","link":"https:\/\/feyjusticia.jesuitas.es\/eu\/historia\/eco_decreto_hospitalidad\/","title":{"rendered":"El eco del decreto Fe-Justicia en el amanecer de la hospitalidad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-9ea39c76891355d34ec567c2f2d43d6f\">Alberto Ares SJ &#8211; Bruselas<\/p>\n\n\n\n<p>Era septiembre de 2015 cuando las im\u00e1genes de Aylan Kurdi, el ni\u00f1o sirio ahogado en las costas turcas, sacudieron las conciencias de medio mundo. Desde mi despacho como delegado del sector social de los jesuitas en Espa\u00f1a, ve\u00eda c\u00f3mo aquella fotograf\u00eda se convert\u00eda en s\u00edmbolo de una realidad que llev\u00e1bamos a\u00f1os presenciando en nuestras obras: la mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial hab\u00eda llegado a las puertas de Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; M\u00e1s de un mill\u00f3n de personas buscaron protecci\u00f3n internacional en Europa ese a\u00f1o. Las cifras eran abrumadoras, pero detr\u00e1s de cada n\u00famero hab\u00eda rostros concretos, historias de dolor y esperanza que conoc\u00edamos de cerca en centros del SJM como Pueblos Unidos, donde hab\u00eda sido director el a\u00f1o anterior.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Recuerdo perfectamente las reuniones que mantuvimos en aquellos d\u00edas. No era solo una cuesti\u00f3n de eficiencia organizativa o de recursos disponibles. Era algo m\u00e1s profundo lo que nos mov\u00eda. En cada conversaci\u00f3n, en cada decisi\u00f3n, resonaba el eco de aquella intuici\u00f3n ignaciana que la <strong>Congregaci\u00f3n General 32<\/strong> hab\u00eda formulado con tanta claridad cuarenta a\u00f1os antes: \u00ab\u2026 el servicio de la fe, del cual la promoci\u00f3n de la justicia es una exigencia absoluta\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando dise\u00f1amos lo que luego ser\u00eda <strong><em>hospitalidad.es<\/em><\/strong>, no part\u00edamos de cero. Durante d\u00e9cadas, la Compa\u00f1\u00eda hab\u00eda ido tejiendo una <strong>red de presencias en las fronteras<\/strong>: el Servicio Jesuita a Migrantes, Entreculturas, Alboan, Red Mimbre, las comunidades de inserci\u00f3n en barrios populares, parroquias, diversos colegios y universidades. Todo ese camino recorrido desde el decreto 4 de 1975 hab\u00eda preparado el terreno para ese momento. La opci\u00f3n preferencial por los pobres, que hab\u00eda llevado a tantos jesuitas a vivir en favelas y barriadas, encontraba ahora una nueva expresi\u00f3n en las <strong>comunidades de hospitalidad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La decisi\u00f3n no fue improvisada. Surgi\u00f3 del <strong>discernimiento compartido<\/strong> en el sector social y en toda la provincia, pero tambi\u00e9n de la interpelaci\u00f3n que nos llegaba desde las personas que acompa\u00f1aban estas realidades. Era como si toda la provincia sintiera que ese momento exig\u00eda una respuesta a la altura de nuestra tradici\u00f3n apost\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El programa que pusimos en marcha ten\u00eda cuatro ejes: acogida directa, cooperaci\u00f3n internacional, sensibilizaci\u00f3n e incidencia p\u00fablica. Pero lo que le daba alma era algo que va m\u00e1s all\u00e1 de la eficacia t\u00e9cnica. Era la convicci\u00f3n de que \u00abla hospitalidad es la expresi\u00f3n cristiana de la acogida del Otro\u00bb. No se trataba solo de dar respuesta a una emergencia, sino de visibilizar<strong> una manera distinta de entender la convivencia humana<\/strong>. Hasta comenzamos a caminar juntos a trav\u00e9s de \u00ab<strong>Caminos de Hospitalidad<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vivir en una comunidad de hospitalidad en Madrid, compartiendo casa con j\u00f3venes migrantes y refugiados, me ense\u00f1\u00f3 algo que ning\u00fan documento pod\u00eda transmitir. La fe-justicia no es solo una consigna o un programa apost\u00f3lico; es una forma de vida que transforma tanto al que acoge como al acogido. Cuando compartes mesa, preocupaciones y esperanzas con quien ha tenido que dejarlo todo atr\u00e1s, experimentas en carne propia lo que significa que \u00abla promoci\u00f3n de la justicia es una exigencia absoluta\u00bb de la fe.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las dificultades no tardaron en aparecer. Los recursos eran limitados; los procesos burocr\u00e1ticos, eternos; las resistencias sociales, evidentes. Pero cada obst\u00e1culo nos recordaba por qu\u00e9 est\u00e1bamos ah\u00ed. No era solo una cuesti\u00f3n de gestionar mejor la acogida, sino de <strong>ser signo<\/strong> de otra manera de relacionarnos con el sufrimiento del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Diez a\u00f1os despu\u00e9s, el programa <em>hospitalidad.es<\/em> ha acompa\u00f1ado a cientos de personas migrantes y ha generado una <strong>red de comunidades de hospitalidad<\/strong> que se extiende por toda Espa\u00f1a, y tambi\u00e9n por Europa y el mundo. M\u00e1s importante a\u00fan: ha revitalizado comunidades jesuitas y ha movilizado a familias, parroquias y movimientos laicales, llegando hasta el mismo <em>GIAN Migration<\/em> e impulsando lo que podr\u00edamos llamar una \u00ab<strong>cultura de la hospitalidad<\/strong>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando miro hacia atr\u00e1s desde mi responsabilidad actual en JRS Europa, reconozco en aquella experiencia el eco profundo del decreto 4. No fue casualidad que aquella decisi\u00f3n surgiera desde el sector social, como otras iniciativas m\u00e1s actuales, entre las que est\u00e1 la respuesta a la emergencia en Ucrania. Durante d\u00e9cadas, la reflexi\u00f3n sobre la fe-justicia ha ido madurando, creando<strong> una sensibilidad apost\u00f3lica<\/strong> que nos permite leer los signos de los tiempos y responder con audacia evang\u00e9lica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>La fe-justicia no es una idea abstracta<\/strong>. Se hace operativa en decisiones concretas, en opciones que comprometen a personas y recursos, en la valent\u00eda de abrir puertas cuando otros las cierran. <em>Hospitalidad.es<\/em> fue una de esas decisiones que, sin saberlo del todo en aquel momento, actualizaba para nuestro tiempo la intuici\u00f3n m\u00e1s honda de la experiencia ignaciana: que no hay anuncio cre\u00edble del Evangelio sin compromiso real con los crucificados de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al cabo de los a\u00f1os, puedo decir que aquel programa no solo cambi\u00f3 la vida de quienes fueron acogidos. <strong>Transform\u00f3 tambi\u00e9n a la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas <\/strong>en Espa\u00f1a, record\u00e1ndonos que seguir a Jes\u00fas hoy significa caminar junto a quien busca refugio, un hogar, haciendo de la hospitalidad no solo un programa sino una forma de ser Iglesia en el mundo contempor\u00e1neo.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":395,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"class_list":["post-76","historia","type-historia","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/feyjusticia.jesuitas.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/historia\/76","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/feyjusticia.jesuitas.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/historia"}],"about":[{"href":"https:\/\/feyjusticia.jesuitas.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/historia"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/feyjusticia.jesuitas.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/395"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/feyjusticia.jesuitas.es\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}