Guardo en el corazón muchas experiencias de fe que me han llevado a decisiones de cambio, pero la de Ceuta, vivida hace apenas un año, es la que hoy me interpela con más fuerza. Fue en junio de 2025. Viajé con un grupo de educadores y cruzamos el estrecho en el ferri como turistas, pero todo cambió al pisar tierra.
Empezamos en el centro de acogida de la asociación Ellin. Allí, las religiosas Vedruna nos abrieron la puerta a rostros que acababan de cruzar la frontera. Compartimos sus expectativas y sus miedos. Fue el primer contacto real. Al anochecer, caminamos hacia la valla. Vimos la iluminación cegadora, las patrullas y el acero que divide el mundo. Esa noche, cenamos con Abdellatif. Hablábamos con naturalidad, pero en mi interior algo empezaba a removerse. El rostro humano de las historias que tantas veces había oído estaba sentado a mi mesa.
Al día siguiente fuimos a Benzú. Es un lugar de campos verdes y bonitos, pero Abdellatif nos mostró otra realidad. Nos señaló el punto exacto donde estuvo escondido tres días. Nos habló del terror a los perros y a la policía. Contó cómo decidió saltar, cómo él lo logró y cómo otros compañeros se quedaron atrás, sin que hoy sepa nada de ellos. Relató cómo corrían por el bosque con la carne hecha jirones por las vallas, buscando llegar al centro de estancia temporal para estar, al fin, “a salvo”. Su sueño era cruzar de nuevo en el ferri, esta vez hacia la península.
Mientras él hablaba, yo solo podía pensar: ¿Todo este sacrificio para que, al llegar, queramos devolverlos? ¿Tanto horror para este recibimiento que les damos? Abdellatif lo contaba con una tranquilidad que me desarmaba. No había rencor en sus palabras, solo perdón y una fe profunda. Sigo llorando al escribirlo.
No he vuelto a ver a Abdellatif, pero sigue viviendo en mi corazón. Lo reconozco hoy como al Cristo crucificado que sigue resucitando en los márgenes. Gracias, Señor, por quienes renuevan nuestra fe con su propia vida.

La fragilidad humana como camino de conversión
La experiencia de mi fragilidad, me ha llevado a entender y reconocer, comprender con humildad, dónde deben situarse y...




